domingo, 9 de noviembre de 2014

SECRETOS

De unos días para acá al Duende le ha dado por "secretear".
Cada dos por tres te llama y te dice....VEN QUE TE CUENTE UN SECRETO.

La mayor parte de las veces ni Papá ni yo entendemos lo que nos susurra. Se ha tomado muy en serio eso de que los secretos se dicen en voz bajita y él lo lleva al extremo total porque ni los perros son capaces de escucharlo. 

A mi sus secretos me gustan, me hacen cosquillitas en la oreja y me encanta como me acaricia el pelo a la vez que habla. Son como muestras de amor cariñosete.

A veces logro captar alguna palabrita....Eres una zanahoria, Rayo Mcqueen, Tengo moquetes, Me he tirado un pedete.

Anoche a las cuatro de la mañana me despertó, quería hacer pipí, luego me dijo, mamá, ven que te cuente un secreto.  Sonreí y me acerqué a él para que me rodeara el cuello con su bracito mientras con el otro, muy profesionalmente, se tapaba la boca.

Estaba medio dormida pero sus palabras me despertaron.

No quiero estar en el hospital quiero volver a Cartagena. 

No supe que decirle, le acaricié la cabecita que ahora está áspera como la lengua de un gato y le arropé.
Enseguida cerró los ojitos y se durmió.

Aquí suelto un suspiro y me irgo sobre el asiento para darme fuerzas. 

A medida que Daniel crece se me hace más difícil explicarle por qué estamos aquí, por qué pasamos tanto tiempo en el hospital. Lo de que estás malito y te están curando me suena a poco, a pobre, a nada. No obstante admiro lo listo que es, la paciencia que demuestra con estos encerramientos tan sumamente largos y con su capacidad para amoldarse a esta situación tan extrema y extraña a la que ni siquiera nosotros mismos (los padres) nos amoldamos. Es como un traje que nos queda mal, nos aprieta, nos molesta. Está claro que nadie podría estar a gusto con esto pero él, los niños....ellos no llevan traje, van desnudos, viven esto de una forma distinta, mucho más....sana...NATURAL.

Siempre lo he dicho y no me importa repetirme....los niños tienen una fuerza que va mucho más allá de nuestra comprensión adulta.

QUIERO SER NIÑA OTRA VEZ....quiero quitarme este traje de patrones marcados que me comprime hasta los órganos internos, quiero ir desnudita pero tapada con mi manta de la felicidad. 
Sí, me la he traído. 

¡¡FELIZ DOMINGO!!

12 comentarios :

  1. Hola Carola!!!...que bonito lo que has escrito.No se si te pasa a ti,pero los fines de semana en el hospital son especialmente duros...ya queda menos.Espero que tu duende pueda volver pronto a Cartagena y que os siga contando secretos bonitos y pueda olvidarse pronto de sus temporadas en el hospital.....un beso!!

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    1. Si que es verdad que los fines de semana en el hospital son un rollo pero en aislamiento lo notamos poco. Estoy segura de que ese PRONTO no queda lejos. Esta fase hay que pasarla, ya son más de veinte días en el hospital y aeso se nota.
      Ahora mismo mi mirada está más en la subida de neutrófilos y que nos quiten el aislamiento que en otra cosa.

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  2. Se me olvido decirte que soy la mama de Lucia...

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    1. Muchos muchos besitos Gema para ti y para Lucía.

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  3. Q emotivo .... d todas tus publicaciones sta la q mas m ha tocado l corazoncito...el dia 5 d enero se acuestan cn ilusión xq vienen los reyes magos ; con con ilusión y cn inocencia la misma cn la q ahora pasa este momento tan duro para un adulto pero tan " sencillo" para un niño. .e puesto sencillo entre comillas xq tampoco creo q sea la palabra correcta pero no he ncontrado otra q lo describa...muchos animos carola ...se q es duro y q cuando stas d bajón no t bastará cn estos mensajes pero espero q esa manta t ayude

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    1. No era mi intención hacer el post emotivo. Quería contar lo de los secretos pero una vez que lo hice necesité ir más allá, neceité explicar lo difícil que a veces se nos hace a Papá y a mi pintar las paredes de colores para que el Duende crea que lo que ocurre es normal cuando percibimos que él sabe más de lo que nosotros creemos saber.
      No estoy triste....creo que sólo es cansancio.
      Pero la manta ayuda, no te creas, jajaja.
      BESOS

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    2. Es normal q steis cansados ; agotados diria yo; es un desgaste muy grande d energías el q teneis q acer a diario para poder normalizar la situación...a veces no sta d mas pedir ayuda a profesionales. ..disculpa si m stoy metiendo dnd no m llaman pero tenemos q buscar alternativas para poder reponer esas energias....t nvio muchas fuerzas y muchos ánimos

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    3. No te preocupes, no te metes donde no te llaman.
      Aquí hay psicólogos que nos ayudan si lo necesitamos. A veces viene muy bien hablar con ellos, desahogarse.
      Muchas gracias Lola.
      Besos

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  4. Madre mía, que duros momentos... y que fuertes y listos son los niños, que pena que se nos pase cuando nos hacemos mayores, podríamos saber cómo actuar en muchos momentos , como por ejemplo este. Que ganas de salir corriendo los tres y respirar, respirar aire libre y sentir el aire en la cara, el sol, el pio pio de los pajaritos, o mojarte bajo la lluvia, saltar los charcos.... podría seguir pero prefiero, quiero y deseo que lo haga el pequeño Duende, ya mismo.

    Un abrazo enorme, tan grande como vuestro amor por vuestro Duende.

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    1. Ya queda poquito para hacer todo eso por ello no estamos tristes, tal vez sólo un poco ansiosos.
      Muchas gracias!!
      Besos

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  5. Auch, este post toca el corazón. Papá y tú sois unos valientes. Es así. Muchas veces yo, estando con Javi en la habitación me he tenido que levantar con alguna excusa e irme al comedor a llorar. No me puedo ni imaginar como debe ser cuando el que está malito es tu hijo. Pero cada día más es uno menos para, de momento, salir del aislamiento. Poco a poco. La felicidad, cuando todo esto pase, será también inmensa.
    Un abrazote grande grande!

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  6. Espero que el Duende os siga contando secretos siempre, así podrás aprovechar sus abrazos.
    La verdad es que se tiene que hacer durísimo. No tengo palabras.

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Gracias por tus blablablas