Pues sí....me cuesta contarlo pero así es. NOS CAMBIAN DE HABITACIÓN.
Según parece en el conducto de ventilación de la 616 está creciendo un germen y tienen que limpiar a fondo para eliminarlo con lo que, como es obvio y teniendo en cuenta que MAÑANA es el trasplante y el Duende está casi con CERO DEFENSAS no podemos quedarnos porque se pone en riesgo su vida.
Está bien que detecten estas cosas y les pongan remedio lo antes posible para evitar males mayores... pero....JOERRRR..... ahora no puedo dejar de pensar en cosas....cosas que tienen que ver con niños que han estado en esta planta y ya no están. Cosas relacionadas con bacterias, gérmenes y virus que se meten en sus cuerpos y se los comen vivos porque ellos no tienen defensas para derrotarlos.
Bueno, no hay que ser muy listo para no darse cuenta de que estoy enfadada, muyyyyy enfadada, aunque más conmigo que con nadie por sentirme tan sumamente mal, por, de repente, mostrarme tan pesimista, por haber llorado de rabia por primera vez desde que ingresamos y por pensar una y otra vez que aquíiiiii....(mejor me voy a callar porque estoy muy enfadada y no quiero decir cosas de las que puede que luego me arrepienta)....arrrrggggggggg.
El caso es que ahora lo que menos me importa es la puñetera mini habitación y que casi no tengamos espacio para respirar, lo que realmente me importa es que el Germen ese de los demonios no esté en los pulmones de mi peque, en los de Papá o en los míos porque si me pongo a recapitular....chan chan chan...siete días han pasado desde que le hicieron el análisis a la habitación. Lo sé porque yo estaba delante y además fue el mismo día que ingresamos y por tanto SIETE días hemos estado conviviendo con ese germen asqueroso creciendo encima de nuestras cabezas. ¡¡¡SIETE!!! (esto me pasa por querer una habitación grande).
Creo que estas cosas hay que preveerlas antes de poner en riesgo a un niño al que le van a quitar todas sus defensas. Que la habitación se tiene que quedar dos días sin ocupantes hasta que se analice bien pues oiga usted, se queda y punto porque lo que prima es que todo esté a la perfección antes de hacer nada.
En fin....que me caliento y me pongo muy loca.
Este cambio nos ha sentado a todos como un cubo gigantesco de agua helada sobre nuestras cabezas y no solo yo estoy mosca y sin ánimo sino que el Duende en cuanto le he tenido que poner la mascarilla pues también. Ahora está ENCERRADO y encima hasta que nos cambien tiene que llevar todo el tiempo la mascarilla que es un coñazo y le molesta.
MIERDA...No podemos tener un trasplante tranquilo???
Pues por lo que se ve NO.
ANEXO a las 17:55: Ya estamos en la mini habitación......peroooooo, adivina adivinanza....LA PERSIANA ROTA!!!
Que bien, que ilusión otra vez en el zulo cargados con un montón de preocupaciones y sin casi luz natural.
¡¡Venga yaa!! Si es que parece hecho de coña.
Según parece en el conducto de ventilación de la 616 está creciendo un germen y tienen que limpiar a fondo para eliminarlo con lo que, como es obvio y teniendo en cuenta que MAÑANA es el trasplante y el Duende está casi con CERO DEFENSAS no podemos quedarnos porque se pone en riesgo su vida.
Está bien que detecten estas cosas y les pongan remedio lo antes posible para evitar males mayores... pero....JOERRRR..... ahora no puedo dejar de pensar en cosas....cosas que tienen que ver con niños que han estado en esta planta y ya no están. Cosas relacionadas con bacterias, gérmenes y virus que se meten en sus cuerpos y se los comen vivos porque ellos no tienen defensas para derrotarlos.
Bueno, no hay que ser muy listo para no darse cuenta de que estoy enfadada, muyyyyy enfadada, aunque más conmigo que con nadie por sentirme tan sumamente mal, por, de repente, mostrarme tan pesimista, por haber llorado de rabia por primera vez desde que ingresamos y por pensar una y otra vez que aquíiiiii....(mejor me voy a callar porque estoy muy enfadada y no quiero decir cosas de las que puede que luego me arrepienta)....arrrrggggggggg.
El caso es que ahora lo que menos me importa es la puñetera mini habitación y que casi no tengamos espacio para respirar, lo que realmente me importa es que el Germen ese de los demonios no esté en los pulmones de mi peque, en los de Papá o en los míos porque si me pongo a recapitular....chan chan chan...siete días han pasado desde que le hicieron el análisis a la habitación. Lo sé porque yo estaba delante y además fue el mismo día que ingresamos y por tanto SIETE días hemos estado conviviendo con ese germen asqueroso creciendo encima de nuestras cabezas. ¡¡¡SIETE!!! (esto me pasa por querer una habitación grande).
Creo que estas cosas hay que preveerlas antes de poner en riesgo a un niño al que le van a quitar todas sus defensas. Que la habitación se tiene que quedar dos días sin ocupantes hasta que se analice bien pues oiga usted, se queda y punto porque lo que prima es que todo esté a la perfección antes de hacer nada.
En fin....que me caliento y me pongo muy loca.
Este cambio nos ha sentado a todos como un cubo gigantesco de agua helada sobre nuestras cabezas y no solo yo estoy mosca y sin ánimo sino que el Duende en cuanto le he tenido que poner la mascarilla pues también. Ahora está ENCERRADO y encima hasta que nos cambien tiene que llevar todo el tiempo la mascarilla que es un coñazo y le molesta.
MIERDA...No podemos tener un trasplante tranquilo???
Pues por lo que se ve NO.
ANEXO a las 17:55: Ya estamos en la mini habitación......peroooooo, adivina adivinanza....LA PERSIANA ROTA!!!
Que bien, que ilusión otra vez en el zulo cargados con un montón de preocupaciones y sin casi luz natural.
¡¡Venga yaa!! Si es que parece hecho de coña.







