martes, 24 de marzo de 2015

LA CAJA

Ya falta poco.

A medida que se va acercando el día de la revisión mi corazón se encoge más y más. Lo hace para protegerse, sabe que va a tener que meterse en la caja.

Ah!! ¿no te he contado nunca lo de la caja?
Verás, cuando te dan la mala noticia de que tienes un pequeñajo enfermo además de obsequiarte con una bolsa llenita de paciencia, que tu misma te tienes que racionar, también te dan LA CAJA. (chananáaaa, (musiquilla de espectación))

Cuando está cerrada es una caja normal y corriente. Podría ser de zapatos, podría ser de joyas e incluso podría ser de música. La mía, menos mal, no tiene música porque seguro que sonaría como el chirrido de las puertas viejas, augurando que vienen los monstruos y que algo terrorífico va a pasar.

Cada caja es diferente por fuera pero, básicamente, son idénticas por dentro.
¿Y cómo son por dentro? 
Estás deseando saberlo pero si has visto el dibujo que acompaña el post ya tendrás una idea.
Ja ja ja....me da la risa floja porque el que las inventó se quedó a gusto, menudas cosas se le ocurren a la gente con tal de torturar a unas pobres madres.

Al principio, cuando abres la caja sólo puedes ver la oscuridad más absoluta y entonces, una chispa, chist, enciende su interior activando el resorte del complejo mecanismo. Aparecen los pinchos, afilados y letales que, por si fuera poco, van impregnados de un poderoso veneno, mortal, por supuesto. Todo en la caja es muy de dar miedo porque, al fin y al cabo, ese es el cometido de la caja. Asustarte, dejarte agotada y sin fuerzas. Te chupa la energía.

La peor parte viene después cuando no te queda más remedio que obedecer y meter en su interior tu corazón encogido por protección, sabe que si se late puede ser su fin.

Y así, con LA CAJA, firmemente cogida en tus manos, rígidas y heladas, vas a la consulta del médico. No puedes moverte demasiado y apenas gesticulas, es lo que tiene llevar una caja de este tipo con tu corazón dentro.

El desenlace dependerá de lo que te diga el médico a lo ave Cesar.

AVE CAESAR, MORITURI TE SALUTANT.

Y sólo piensas, pulgar hacia arriba, pulgar hacia arriba. 


Sé que la revisión no va a ir mal porque veo al Duende bastante bien.
Sí, tiene un poquito de EICH en la piel que le marca los poros como si estuviera perennemente impresionado, pero nada más.
Ni dolores en las piernas, ni la tripa hinchada, ni fiebre, ni ninguno de esos síntomas que me dejan la boca seca cuando aparecen, salvo el agotamiento de no poder ser un niño normal. Quiere ir al cole, quiere salir más, quiere hacer fiestas con un montón de amigos y le da rabia no poder. Normal.

La paciencia se le agota y creo que, aunque quiero negarme a ello, a mi también me está pasando. Quizás no me he racionado bien la bolsa que me dieron pero...¿quién iba a pensar que estaríamos más de dos años con esta historia? Tendrían que haberme dado una bolsa más grande, ¡¡leches de recortes!!

Pero bueno, que aunque espero que las noticias no sean malas no puedo evitar estar en tensión, parezco el palo de una escoba.

No veo el día de deshacerme de la caja del carajo. Tengo pensado lo que voy a hacer con ella. Me convertiré en Frodo y me la llevaré a Mordor para tirarla al ardiente fuego, jajaja.

FELIZ DÍA....FELIZ PRIMAVERA.

14 comentarios :

  1. Respuestas
    1. Ojalá fuera tan fácil deshacerse de ella....pero viene con el chungui-pack
      Besotes

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  2. Como te entiendo, nosotros también pasamos por ello y es como una carrera de fondo, cuando vas llegando a la meta pero estas tan cansado y con ganas de acabar que parece que nunca llega, es como si el tiempo se ralentizara, pero finalmente todo llega y uno se siente pletórico, el peque está estupendo según dices, la revisión estará genial y pronto podrá hacer todo lo que desea, mucho ánimo y besotes.

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    1. Tú lo has dicho Sandra, una carrera de fondo pero a lo triatlon.

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  3. Pégale fuego, verás cómo arde.
    Besos.

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    1. Está diseñada para que nada pueda destruirla excepto la lava ardiente de las montañas oscuras de las tierras del señor Tenebroso y para llegar a ellas primero hay que tener un dichoso papel en el que pone, con letras muy grandes: TODO OK

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  4. Al leer este post no he podido evitar acordarme de Davy Jones en Piratas del Caribe. Mientras no te salgan unas barbas estilo pulpo ni tus manos se conviertan en pinzas de cangrejo, todo irá bien. Pronto podrás sacar tu corazón de la dichosa cajita para no tener que volver a meterlo dentro nunca más, ya verás.

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    1. Esther, ¿tu te has pasado a menudo por aquí? Eso de que no me salgan pinzas de cangrejo y barbas estilo pulpo no te lo puedo asegurar. En casa somos muy dados a las transformaciones. Cuanto más aberrantes mejor, por algo somos mutantes.

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  5. Estoy casi segura q la caja la quemáis este año en la noche de san Juan! Ya veras como si!!

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    1. Me encanta esa noche, ¡¡todo es tan mágico!!
      A ver si es verdad

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  6. Carola, la dichosa cajita tiene los días contados. Repiteselo un millón de veces con una sonrisa enorme cada vez que el médico te de buenas noticias (que va a ser siempre).
    Yo lo pienso hacer con la mía.
    Un besote gigante para los dos!!

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    1. A lo mejor podríamos juntar nuestras cajas para que se conozcan. Quién sabe, con muy buena suerte se destruyen entre ellas, aunque con muy mala nos atacan a nosotras. No sé, no sé.

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  7. Carola piensa en un futuro no muy lejano...explicaras todo esto como una etapa más en vuestras vidas...muchos ánimos

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    1. Cierto Lola.
      Lo que pasa es que eso de no muy lejano todavía me parece que pilla algo lejos, pero bueno, tiempo al tiempo.

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Gracias por tus blablablas