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miércoles, 20 de mayo de 2015

EL HILO DE LA VIDA

El viernes pasado una de mis mejores amigas rompió aguas estando de visita en mi casa y el sábado, después de varias horas y muchos empujones, nació Daniela. (más bonita que ninguna)

Para qué engañarnos, en aquellos instantes en los que llevábamos a mi amiga a toda prisa al hospital y después cuando esperábamos en la sala A MI ni se me pasó por la cabeza preguntar sobre la donación del cordón umbilical y doy por hecho que a ella (mi súper amiga-embarazada-casi mamá), con la agitación del momento, los dolores y todo lo que acontece a un parto, tampoco.

En mi caso, cuando hace ya casi cinco años quise donar el cordón umbilical de Daniel pedí información sobre el tema y la única que recibí fue que lo tenía que decir al llegar al hospital el mismo día del parto. Recuerdo que me reía con mis amigos bromeando con la idea de que cuando el "Gran día" llegara tendría que ir con dos pos-its pagados a la cara que dijeran: Sí, quiero epidural y Quiero donar el cordón umbilical. 

Por suerte, ese "Gran día" a mi no me hicieron falta los pos-its porque llegué al hospital más fresca que una lechuga. Sin embargo, al decir que quería donar el cordón rápidamente me quitaron la ilusión porque justamente en ese hospital no los recogían por falta de medios. Una pena. 

Hoy, cuatro días después de que naciera Daniela, me he acordado, ¡¡EL CORDÓN!! Al momento le he enviado a mi amiga un mensaje y le he preguntado, aunque ya me imaginaba la respuesta.

¿DONASTE EL CORDÓN UMBILICAL?
....NO...
 ....
(grrrrrrrrr)

Según mi amiga durante el proceso del embarazo sí le dijeron que podía donar el cordón umbilical pero nadie le dijo cómo hacerlo.

A lo que me pregunto ¿POR QUÉ?
Creo que de igual manera que cuando vas a parir te preguntan si quieres la epidural deberían preguntarte también lo otro.

¿QUIERES LA EPIDURAL? ¿QUIERES DONAR EL CORDÓN?

Al fin y al cabo las dos cosas sirven para lo mismo...EVITAR SUFRIMIENTO.

Antes de escribir este post he estado buscando información sobre la donación del cordón umbilical y tengo que decir que, lamentablemente, hay poca. 
Sí, en todos los sitios te cuentan los beneficios que la donación conlleva pero salvo eso y un listado sobre los hospitales que si recogen cordones, no hay mucho más.
En algunas páginas he leído que hay que firmar un consentimiento y llevarlo el día del parto y en otras, como me dijeron a mi, que tienes que avisarlo cuando ya estás para parir. (como que te vas a acordar)

He preguntado a mis amistades, a mi familia, a la Pandi de la Paz, etc, y al final he llegado a la conclusión de que en cada hospital, como ciudad o pueblo, siguen sus propios protocolos. Vamos, que parece que hacen lo que les sale del forro.

Como siempre la falta de información y de medios son una barrera que impide poder contribuir en nuestra sociedad con algo realmente bueno.

A lo mejor la idea de llevar pos-its en la cara con todo aquello que no se nos puede olvidar el día del parto sea efectiva pero creo que podría ser más fácil.
Puede que muchos centros pongan la excusa de que los trabajadores están saturados y que por ello son los padres los que deben acordarse de estas cosas, pero aún para este caso veo una solución fácil y económica porque con poner carteles informativos sobre la donación de cordón umbilical en las salas de dilatación o en los pasillos del paritorio se solventa el problema. Así nadie podrá quejarse de que no se le ha informado, ¿no?

No sé por qué los humanos nos empeñamos en poner obstáculos en los caminos que deberían ser de libre acceso.

FELIZ DÍA

PD: Si te gusta el cartelito puedes pedirme el archivo enviándome un email. Te lo reenviaré en el tamaño que quieras, encantada de la vida.

martes, 10 de marzo de 2015

EL MONSTRUO DE MI CABEZA

Más de una vez he mentado por aquí el grupo que hemos formado algunas mamis del hospital de la Paz. Somos "La pandi de la Paz" un nombre tope guay para lo poco guays que son nuestras conversaciones. Porque, lejos de lo que puedas estar pensando, en nuestro grupo de wassap no hablamos de lo cansadas que estamos del trabajo, de lo malvado que es nuestro jefe, de la cantidad de deberes que tienen los niños, que se nos ha quemado la comida por estar hablando por teléfono o de esas cosas intranscendentes que tanto, tantísimo, echamos de menos.

En el grupo de "La pandi de la Paz" hablamos de revisiones, de pruebas con nombres impronunciables, de quimios, angustias y miedos, muchos miedos. Somos un grupo de apoyo donde nos animamos y comprendemos más de lo que nos puede comprender cualquier otra persona. Cuando una cae las otras salen corriendo al rescate para ayudarla. Si alguna está esperando un resultado súper importante que decidirá el futuro de su hijo, las demás mandamos cientos de memes sobre las sombras de Grey, contamos anécdotas relacionadas con montar en bicicleta e intentamos, por todos los medios, que el tiempo se le pase lo más rápido posible.

Sí, se podría decir que somos como las mejores amigas. Nos queremos, nos mandamos abrazos de oso cada dos por tres, acompañando miles de besos de abuela y continuamente nos damos las gracias por estar ahí cuando nos necesitamos. ¿Acaso no es eso la amistad?

Lo más curioso de nuestra relación es que nunca, NUNCA, nos hemos visto todas juntas fuera del hospital y que conste que no ha sido por falta de ganas. Desgraciadamente  las circunstancias han querido que, hasta hace bien poco, una cama de la sexta planta (o la séptima si había overbooking) siempre estuviera ocupada por alguno de nuestros hijos.

Pero chiiiiisssssss....nada de caras tristes. He escrito "hasta hace bien poco" ¿y que quiere decir eso? BUENAS NOTICIAS.

Síiiiiiii, desde hace bien poco el grupo de "La pandi de la Paz" está de celebración continua.

Un montón de buenos y esperanzadores resultados nos alegran los días y nos hacen llorar de felicidad.

¡¡La nube negra se va!!
¿Se va?

Puffffffffffffffffff (aquí es donde todas nos desinflamos). La nube negra no se va.

Hablando mucho las mamis nos hemos dado cuenta de una cosa. En nuestra cabeza vive un Monstruo.
Quería habernos pintado con las pieles azuladas por todo lo que aguantamos la respiración pero hubiéramos parecido también unos monstruos. 

No importa que los resultados de las enfermedades de nuestros hijos sean positivos, el Monstruo nos hace dudar y nos vuelve desconfiadas.
Las bocas sonríen pero los ojos miran con recelo.

¿Y si me vuelven a llamar de la Paz y me dan la peor de las noticias, otra vez? ¿Y si recae?

Los ¿y si...? se multiplican.

Evidentemente el Monstruo de la cabeza es como RumRum pero a lo grande. Está hecho completamente de miedo. Es una manta oscura que te roba el oxígeno y te bloquea. Se parece a una depresión lógica.

Al final, como pasa con RumRum, no tienes más remedio que acostumbrarte a vivir con el Monstruo.

Nosotras hemos llegado a un punto en el que casi podría decirse que somos capaces de ver los nuestros. Nos los imaginamos jugando al poker como ese cuadro de los perros, sólo que en nuestro caso las cartas son las fotos de nuestros hijos. Sí, muy tétrico y horrible.
También tenemos momentos graciosos en los que vemos a nuestros monstruos juntarse con las mosntruas de nuestras parejas e irse juntos a montar en bicicleta.
Como dijo una de las mamis: mi monstruo tiene novia y vive en la cabeza de mi marido.

Mi conclusión es que, sin saberlo, todos los adultos tenemos un Monstruo en nuestra cabeza. Es un anexo a nuestra evolución complicada.

Aún así, con Monstruo o sin él.....HAY QUE SER FELIZ, sí o sí.

martes, 13 de enero de 2015

ESPERAS DE INFARTO EN EL HOSPITAL

¿Quién no ha tenido que esperar en la sala de un hospital alguna vez? 
¿Quién no se ha puesto de los nervios al ver como esa persona que llegó mucho más tarde que tú entra primero a ver al médico?
¿Quién no ha pensado que al final tendrá que comerse las uvas en el hospital aun siendo primeros de enero?

Estoy segurísima que has puesto un SI en alguna de estas preguntas, por eso, para que no te desesperes la próxima vez que vayas al hospital aquí te dejo unos consejos muy útiles que te servirán para organizarte antes de salir.
FELIZ DÍA

martes, 28 de octubre de 2014

USAR MASCARILLAS

Ahora que la calma vuelve a reinar en la habitación de "LOS OTROS" Papá y yo nos hemos entretenido con otra clase de pensamientos más divertidos.

Hoy le ha tocado el turno a las mascarillas y es que, con la práctica que tenemos con ellas nos hemos dado cuenta de detalles significativos y curiosos que surgen con su uso.
Aquí los reflejamos.

La lista podría aumentarse pero hemos preferido incluir solamente los más relevantes para que si algún día tienes que utilizarla seas tú quien desvele sus secretos ocultos.

FELIZ DÍA.

domingo, 2 de febrero de 2014

Otra de pelos

Al Duende le están saliendo pelos.
Y tú dirás: normal, estaba calvo por la quimio y como ya han pasado sus efectos le está creciendo de nuevo.
Pues nooo, ¡ERROR!
Al Duende le está saliendo pelo donde no debería salirle pelo... y no me estoy refiriendo a ese pelo típico de la pubertad... aunque un poco si, pero no todo... Además, ¡qué leches! si tiene tres años.

NOOO, no desvarío.
El Duende tiene pelo en la cabeza y... en la cara. EN TODA LA CARA.
Se está convirtiendo en un niño mono peludo.

Le he hecho una foto de cómo está ahora. Mira

Tiene pelos, tiene bigote, tiene barba... 
Tiene pelos, muchos pelos. Son medio invisibles, pero no lo son. Yo los veo. Hay que mirarle al contraluz para verlos, pero se ven. Están ahí.

Bien... tranquilicémonos. El otro día en la revisión también los tenía, así que ni corta ni perezosa le pregunté a las enfermeras dejando caer el comentario...

Ejem, ejem... Está un poco peludo, ¿no os parece?
Una de ellas bufó, puso los ojos en blanco y dijo: Eso es por la ciclosporina (uno de los jarabitos). Imagínatelo con uniceja. 

¿Imagínatelo? ¿Imagínatelo? ¿En serio? Esa mujer no sabe hasta que punto yo soy capaz de imaginar.
¿¿Uniceja?? JA, mi imaginación va más allá. Mucho más allá. Lejos lejos donde para algunos empieza el Abismo que define el fin de la fantasía para mi sólo es el principio de un mundo interminable

Uniceja... Pobre ingenua.

No, no te vayas... que si no me dejas sola y yo sigo imaginando
¿Sigues ahí? Bien.

Cuando el Duende sea más mayor tendrá el trabajo asegurado porque lo llamarán para interpretar al Tío Eso de la Familia Addams... Chanananá...
En teoría (y espero también que en la práctica) cuando se suprima el tratamiento de dicho jarabito el pelo pelusilla se caerá.

martes, 7 de enero de 2014

Cargándoles las pilas a los Neutrófilos

¡¡ESPABILAD!!

Como los Neutrófilos se estaban durmiendo en los laureles la super doctora B. del Duende, en cuanto se han ido los Reyes Magos ha venido con el látigo y con el G-CSF para darles caña a los Neutrófilos.

El G, como lo llaman vulgarmente, es algo así como un macro-estimulante que hace que la producción de Neutrófilos (en este caso) se multiplique. Un SuperCastigador que pone a trabajar a los soldados.

¡¡TRABAJAD PERRÁNCANOS!!

Explicado rapidito, el proceso sería:
1. Neutrófilos perezosos que se quedan en la parra.
2. Llega Super G a darles cañita brava.
3. Los Neutrófilos se multiplican tan rápido como un parpadeo. 

Más sencillo no podía ser.

Mañana sabremos si Super G ha sabido hacer su trabajo.

lunes, 9 de diciembre de 2013

El día a día

Se me ha ocurrido que estaría bien explicar las que, posiblemente, sean las pautas más significativas que cumplimos y se cumplen cada día en este, nuestro provisional hogar. Día sí y día también.

Primero el dibujín. 
1. USAR EL DESINFECTANTE: Esto va por nosotros y por todo el que entra en la habitación. LAS MANOS LIMPÍSIMAS. Al duende se las lavamos con agua y jabón que es menos agresivo que ese líquido que te deja la piel reseca.
El desinfectante también lo usamos para limpiar los juguetes. Todo tiene que estar muy muy muy muy limpio.

2. TOMAR LA TEMPERATURA: Cada pocas horas pasa la auxiliar a preguntarnos por la temperatura del Duende. También le toman la tensión y lo pesan (esto lo hacen todas las mañanas nada más despertarse.

3. COMIDA PASTEURIZADA: Todos los alimentos que toma el Duende ahora mismo vienen envasados al vacío y pasteurizados. ESTÉRILES A TOPE.

4. LA CACA: La caca es algo fundamental. Se analiza, se pesa, se observa, se mira y se remira. Preciosíiisima!! Por eso el Duende tiene que usar el orinal. Tú también tendrías que hacerlo, así que no te burles. 

5. EL PIPÍ: El pipí no es tan importante como la caca, pero también cumple su función. En este caso se mide la cantidad y también se analiza su acidez con unas tiras de pH. Así saben si hay infección o no. En vez de hacer pipí en el orinal lo hace en una especie de bote y luego vertimos la orina en un medidor de cristal parecido al decantador de vinos. Mmmm... rico rico. 

6. MASCARILLAS: Imprescindible que todo el que entra, además de lavarse las manos, lleve mascarillas. Papá y Mamá también y sólo se la pueden quitar para dormir... jijijijij, y comer claro. Estaría bien comer con la mascarillas, sería una buena dieta.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Padres de hospital

HOLA, BIENVENID@ AL MONOGRÁFICO SOBRE PADRES DE HOSPITAL

Los padres de hospital son fáciles de reconocer.
Tienen unas evidencias muy características que los distinguen del resto de padres del mundo.

Si eres un "padre de hospital" este dibujín te resultará bastante familiar:


Vamos en orden a explicar cada una de las señales.

Engarrotamiento del cuerpo entero: Los sillones incómodos, el reducido espacio y el sedentarismo obligado son los puntos básicos para que los padres se muevan como robots oxidados.

Ojeras: Esto es lógico. La falta de sueño, la incertidumbre, tener que desenrollar cables cinco o seis veces cada noche. Todos estos son factores que ayudan a la aparición de esas bolsas oscuras debajo de los ojos.

Pelo enredado: La mujer suele perder las ganas de peinarse,  sobre todo si tiene melenón. La debilidad de los brazos sufrida por el agarrotamiento del cuerpo, antes explicado, provoca la formación de rastas a lo Bob Marley... Si, ya de por si, la mujer antes de que su hijo ingresara en el hospital era reticente a peinarse, la rapidez de la formación de rastas se multiplica por horas y no días.

Pupilas dilatadas: La luz artificial tiene mucho que ver, al igual que la falta de sueño.

Aspecto desaliñado: Cuantos más días se pasan en el hospital más se incrementa el desaliño. Se te quitan las ganas de ponerte guap@, ¿pa qué?

Sonrisa estúpida: Como los papis no quieren que sus hijos los vean tristes se plantan este tipo de sonrisa insulsa y que para colmo les da aspecto de zombis. Puede sustituirse por la caída de la baba sin más.

Color de piel poco saludable: La luz del sol es algo que ven poco los padres de Hospital cosa que influye en el tono grisáceo que van adoptando.

Malísima alimentación: Comida basura, chucherías, cosas grasientas. Todos estos alimentos se convierten en el sustento principal. Por lo general no suelen dar comida al acompañante (a nosotros si que nos la dan, pero sólo a uno).

Forma cutre de vestir: Suelen verse con chándales horteras de mercadillo, pantalones de yoga, zapatillas crocks y cosas por el estilo. Va relacionado con los asientos incómodos y el tiempo que lleven en el hospital. A más tiempo, más cutres. La comodidad es primordial.

Aliento de perro: Creo que hay poco que explicar. La comida basura tiene este efecto y como se está comiendo todo el día, por mucho que se laven los dientes el aliento no varía.

Barba incipiente: Relacionada con la dejadez absoluta.

Ojos saltones: Efecto secundario de estar alerta y atento de cualquier movimiento del hijo. Hay padres que se concentran tanto en esta labor que al final los ojos se les salen de las cuencas e incluso se ha dado casos de explosión ocular.

Perdida de la noción del tiempo: Que sea domingo, miércoles, puente u otro día tiene poca relevancia cuando estás encerrado en un hospital con el único pensamiento puesto en que tu hijo se recupere y podáis salir pronto.

Hablan con monosílabos: Estando juntos, encerrados en una mini habitación y sin más entretenimiento que las pelis de Cars, Aviones y Chuggington (que ya han visto millones de veces) da lugar a que las conversaciones sean escasas e insulsas.

Contacto matrimonial nulo: Esta puede ser la peor de las señales. A los padres de hospital se les nota en el humor. A la fuerza han tenido que poner los niveles del lívido a cero y eso no les agrada. Se les nota por los gruñidos de perro que van muy bien emparejados con el aliento.


Todos estos factores cambian radicalmente con la salida del hospital así que si eres un "Padre de Hospital" ánimo, seguro que dentro de poco estás fuera y todo vuelve a la bendita normalidad. 

CABLES

Dichosos cables.

¿Cómo es que no han inventado ya una tecnología wireless con la que medicar a los enfermos vía wifi y no vía cable asqueroso?

¿Acaso no van los móviles sin cables? Bueno, últimamente como no les dura nada la batería se podría decir que en esto hemos dado un paso hacia atrás.

El caso es que estoy de los cables hasta el moño, por no decir el buyuyu.
Cable por aquí, cable por allá. Lío lioso de cables.

Que el Duende quiere ir al baño= CUIDADO CON LOS CABLES
Que el Duende quiere jugar= CUIDADO CON LOS CABLES
Que hay que coger en brazos al Duende= CUIDADO CON LOS CABLES
Que el Duende se pone a dormir= CUIDADO, MUCHO CUIDADO CON LOS CABLES


Esto de los cables es un sin vivir.



Menos mal que no tiene el Hickman y el Portacath está en modo desconectado porque con la vía de la yugular y las tres luces que lleva ya tenemos más que de sobra.

Las luces son las conexiones de colores donde se conectan los tubitos que van desde la bomba y por donde pasan los distintos fármacos.

CORTA EL ROJO!!! NOOO, EL VERDE!!

Lo que peor llevamos Papá y yo es la hora de dormir...
Ainsssss, que recuerdos aquellos en los que dormíamos del tirón sin tener que preocuparnos de que nuestro Duende se convirtiera en  una madeja.

Lo más gracioso es que el tío duerme a pierna suelta sin consciencia ninguna de que cientos de anacondas lo constriñen para comérselo... jejeje. 
Tenía que haber dibujado serpientes, hubiera molado más.

martes, 3 de diciembre de 2013

La limpieza

Estar limpito en estos momentos es superimportante.
Super super super. 

Como estamos a día menos uno (-1) ayer, que era el día menos dos (-2), empezaron a instruirme sobre las nuevas normas de seguridad que tengo que acostumbrarme a llevar a cabo de cara al trasplante y también post-trasplante. 

Para empezar, todas las tardes tendré que duchar al Duende de pies a cabeza y de cabeza a pies. Algo un tanto complicado por el reducido espacio, pero también porque el pobre va llenito de cables... ainssss... No soporto esos cables, (ya hablaré sobre los cables un día de estos).

Después, o antes mejor dicho, tendré que dejar la cama hecha. En este caso tengo dos opciones:
1. La cama la hago yo antes de duchar al Duende
2. La cama la hacen las auxiliares mientras ducho al Duende.

A mi me gusta más la opción 2, pero por lo que veo aquí faltan manos y las pobres TCAES van a piñón fijo, con lo que si me puedo apañar sola... PORQUE ESTOY SOLA gracias al Señor Comandante (no me he olvidado de usted), pues no las llamaré.

Entonces... tras el baño, tengo que tumbar al peque sobre una toalla limpia; que estará bien extendida encima de las sábanas también limpias recién puestas y hacer una tabla de requete-limpieza.

He hecho un dibujín para dejarlo más claro:

El Duende sale enfadado porque ayer se hartó de gritar una y otra vez que quería estar sucio.

Tengo seis bastoncillos que se parecen mucho a esos con los que los del CSI cogen las muestras de saliva de los criminales.

Con los bastoncillos mojándolos en Menalmina (utilizando uno cada vez) limpiaré: oreja derecha, oreja izquierda. Orificio de la nariz derecho, orificio izquierdo, ombligo y ano.

También tengo una montaña de gasas que usaré (una cada vez), empapándolas de Clorhexidina, también en cada uno de los pliegues de la piel.
De arriba abajo: detrás de la oreja derecha, detrás de la oreja izquierda. Cuello. Axila derecha y axila izquierda. Pliegue del antebrazo derecho, pliegue del antebrazo izquierdo. Cada uno de los dedos de la mano derecha y cada uno de los dedos de la mano izquierda. Ingle izquierda, ingle derecha. ¿Cómo se llama la parte de atrás de la rodilla? Bueno... pues ahí también, parte de atrás de la rodilla derecha y parte de atrás de la rodilla izquierda... 

Uff, que tedioso esto. 
Sigo... 

También tengo que limpiar cada uno de los dedos del pie derecho y cada uno de los dedos del pie izquierdo.

CHIM PUM.
Escribirlo es más aburrido que hacerlo.

Hoy me toca hacerlo a mi sola. (dioooosss, cuánto odio al Comandante).

Ayer fue horrible. El Duende se convirtió en serpiente y se retorcía sin parar, culebreando por la cama. ¿Cómo podía ser tan escurridizo? 
Tuvimos que agarrarlo entre dos para que la auxiliar pudiera limpiarle todas esas partes. Para colmo, con tantos movimientos casi se le sale la vía (el grifo) de la yugular ,con lo que después tuvieron que estar trajinándolo muchísimo para volver a ponérsela bien.

Pobrecito, con lo mal que lo pasa.

En fin... ya falta menos para el día del trasplante. (tembleque tembleque)

martes, 26 de noviembre de 2013

Consentimientos

¿Cómo se te queda el cuerpo después de leer un montón de folios donde, básicamente, redactan las mil y una posibilidades que hay de que algo salga mal y tu duende se... (uff) muera?
Pues mal. Está claro.
Te quedas hecho polvo.

Vale, lo tienen que poner. Te tienen que advertir de todo. De lo bueno y de lo malo. 
Pero jooo... es chungo. 
Es muy chungo.

Empiezas a pensar y pensar...
Si lo ponen, es porque ya ha pasado. ¿Cuántas veces? ¿A quien? ¿Hace mucho? 
Y luego llega la peor de las preguntas: ¿Le pasará a mi Duende?

Es chungo... Porque como ya he dicho empiezas a pensar, a darle vueltas al coco. Y, lo confieso, a mi pensar no me gusta, prefiero vivir en la inopia, en la indiferencia, en la ignorancia de la seguridad que mi manta me aporta: calentita, arropadita, feliz.

Y ahí estaba yo, con los folios en una mano y la manta en la otra... bien agarrada, ¡que no se me escape por dios! 
Mi mantita feliz... mi duendecillo mágico que va a tener que pasar por tanto dolor.

Me voy al baño, me quito la manta un segundín y vuelvo.

Pensé en huir.
Pensé en coger a mi duendecillo en brazos y salir corriendo. ¿Piernas para que os quiero?
Si mi niño no sale de casa estará bien. Si mi niño no se pone malito estará bien...
Pero eso no es vida, ¿no?

FIRMÉ... ¿Acaso tenia otra opción?