martes, 24 de diciembre de 2013

NAVIDAD!!

Navidad, Navidad. Dulce Navidad....

Esta es la Navidad más atípica del mundo mundial, pero tengo que decir que también está siendo muy pero que muy especial. 

En el hospital no han dejado que los peques se olviden de las fechas en las que estamos y, día sí y día también, han circulado por los pasillos de la sexta planta personajes famosos con el único fin de sacar sonrisas.

Dora la Exploradora fue uno de esos personajes y vino cargada de regalos. Menuda cara puso el Duende cuando la vio aparecer gigantesca y afieltrada (hecha de fieltro, vamos).

Pero si tenemos que hablar de personajes célebres la palma se la llevó, NADA MÁS Y NADA MENOS, que PAPÁ NOEL!! Si, si... ¡PAPÁ NOEL!
(Mucho tiempo después me enteré de que era Edu, el profe de la sexta. Eres el mejor). 

Venido desde Laponia con su acento norteño y todo.
Papá Noel y el Duende se fundieron en un abrazo superemotivo que hizo que mi corazón se encogiera de ilusión.

Ya le hemos dicho al Duende que esta noche Papá Noel regresará mientras duerme para dejarle los regalos prometidos.

Los Neutrófilos ya están en 380 y subiendo. ¡Ole, ole y ole!

FELIZ NOCHEBUENA, FELIZ NAVIDAD, FELIZ, FELIZ... SIEMPRE FELIZ.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Cuando salimos los padres

Puede que te estes preguntando qué es lo que hacemos los padres de hospital cuando salimos.

La respuesta es: NADA
No hacemos absolutamente nada.

Normalmente Papá y yo nos vamos turnando para quedarnos una noche cada uno con el Duende.

Te voy a contar paso a paso qué es lo que hace el que se va.

Sobre las siete o las ocho de la tarde, a veces incluso más pronto si estamos muy cansados, uno de los dos se pone la ropa de calle, baja en el ascensor, después baja las escaleras que lo lleva al parquin, busca el coche que está en el lugar en el que el otro lo ha aparcado por la mañana, enciende el motor después de montarse y conduce.

El trayecto que hay a casa de la persona que nos ha prestado su hogar durante el tiempo que vamos a pasar en Madrid es de unos veinte, treinta minutos aproximadamente.

A veces antes de ir directamente a nuestra casa Okupa pasamos por el supermercado para comprar cualquier cosa que haga falta.

Llegamos a casa. Toca vaciar bolsas, tanto de comida (si se ha pasado por el super), como de ropa sucia del día anterior. Ponemos la lavadora y. justo después. llamamos por teléfono al hospital para saber que todo ha ido bien en nuestra ausencia. Es increíble, pero solemos tardar unos quince o veinte minutos en colgar.

Luego nos ponemos ropa cómoda (el pijama), preparamos la cena, cenamos, recogemos, volvemos a llamar al hospital, vemos un rato la tele y a dormir.

Por la mañana. Nos levantamos, tendemos (si no lo hicimos por la noche), preparamos un café y llamamos al hospital para saber que tal ha ido la noche. Treinta minutos después preparamos la comida, recogemos la ropa seca y seleccionamos la que nos llevamos. Limpiamos un poco la casa, nos vestimos y nos vamos.

Conducimos veinte, treinta e incluso cincuenta minutos (esto depende mucho del tráfico), aparcamos en el parquin y desandamos lo andado el día anterior.

Cuando el ascensor se abre en la sexta planta volvemos a sonreír y abrimos la puerta muy muy despacito para sorprender al Duende con nuestra presencia.

Antes de darle un beso corremos al baño a cambiarnos de ropa (hay que quitarse la de calle), nos lavamos bien las manos y la cara, nos ponemos la mascarilla y salimos felices a estar con nuestro peque.

Día sí y día también.

Excepcionalmente, quedamos con alguien. Muy excepcionalmente. 
 

jueves, 19 de diciembre de 2013

Pelechando

El Duende está pelechando... 
La quimio ha tardado, pero al final ha llegado lo inevitable. 
Nuestro peque se está convirtiendo en un CALVOTRÓN, jajaja... 
Es un Calvo Tronco que mola un montón .

No nos preocupa que se le caiga el pelo, sabíamos que ocurriría y, en cierta medida, casi cada día hemos estado pasándole la mano por la cabezota a ver si dejaba huella.
Hoy la almohada nos ha dado una clara, o más bien oscura y peluda idea de lo que estaba y está sucediendo. El pelo se cae. 
Adiós, pelito adiós.

Ahora toca comprar la lotería y frotarle el boleto por la calvorota, jajajajajaja... Vale, no, que está feo.

Bien pensado, el Duende podría convertirse en el nuevo calvo de la Navidad... Pero casi que mejor prefiero a Mr. Propper que es más limpio y se le ve forzudo (Mr. Propper es el ahora llamado Don Limpio).

Si tengo que elegir entre un Calvo que da dinero y un Calvo que lo deja todo limpio me quedo con el limpio porque el dinero pasa por muchas manos (vete tú a saber cuáles) y puedes coger cualquier enfermedad. No, no y no... enfermedades cacafuti. FUS FUS... que ya tenemos bastante.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

¡¡¡110 NEUTRÓFILOS!!!

Nada más llegar hoy al hospi me he encontrado a la Super Doctora B. con Papá a puntito de darle las buenas nuevas.

¡QUÉ ILUSIÓN!

EN EL DÍA +14 LOS NEUTRÓFILOS DEL DUENDE HAN COMENZADO A REPRODUCIRSE
Lo pongo en grandote porque es algo muy muy muy importante en el proceso del trasplante.


Por ahora sólo son 110, pero que tenga (aunque sean tan pocos) ya es un paso de gigante gigantoso.

En cuanto sean 500 al Duende le harán una pruebita que dirá si esos Neutrófilos son suyos o son de la nueva médula... Cruzamos los dedos para que sean de la nueva. 
¡VAMOS, DORA! 

martes, 17 de diciembre de 2013

Los medicamentos enseñaron su cara mala

Ya está aquí. Ya llegó: la temida inapetencia. 
El Duende ha dejado de comer.
Estamos tristes y aunque nos han repetido muchas veces que es algo normal, a nosotros, que nuestro peque no coma, no nos hace ninguna gracia.
Por lo menos lo que si que se toma son los zumitos de piña que le traen las auxiliares.
El que no se consuela es porque no quiere.



Lo bueno es que no ha perdido su alegría característica y sus ganas de jugar.
Aquí no paran de hacer actividades guays. Hoy han venido los voluntarios de ASION con montones de regalos y también los futbolistas del San Sebastián de los Reyes... Muy majísimos todos.

Ayer por la mañana vinieron los bomberos a visitarnos y fue divertidísimo porque subieron con la escalera del camión por la ventana. Por la tarde vinieron algunos jugadores del Real Madrid de fútbol (BALE y MODRIC) y de baloncesto, y también moló, pero en este caso más a Papá que al Duende, que no tenía ni idea de quienes eran esos chicarrones guapetones (esto es un aporte mío).

Para el Duende lo mejor de lo mejor, sin duda, fueron los bomberos.

Pero claro... ¿qué niño de tres años no quiere ser bombero?

lunes, 16 de diciembre de 2013

El Antes y el Después

¡Nuestra nueva habitación es una pasada!
Estamos tan contentos aquí que ayer Papá y yo nos pusimos a bailar un vals mientras el Duende se tapaba la cara avergonzado.
Fue divertido verlo tan rojo y abochornado. 

Parece mentira lo que un poco más de espacio puede hacer cambiar el humor de las personas.


sábado, 14 de diciembre de 2013

FIESTAAAAAAA!!!

¡¡Sacar las banderillas!!
¡¡Que suenen los tambores!!
¡¡Venga el picoteo rico rico!!

Hoy estamos de fiestuqui.

¿POR QUÉ?

Porque ahora mismo estoy escribiendo esto desde nuestro nuevo palacio... ¡¡¡La habitación 616!!!
Oleee, olee y oleee.

El Duende sigue genial, por cierto.

¿Por qué nos han cambiado?

Porque hoy, "Santa persiana", fiesta nacional aquí en la Paz, vinieron los de mantenimiento a adorar a la nuestra y resultó que para levantarla tenían que hacer mucho mucho trabajo, con lo que la mejor solución era cambiarnos de habitación y que ellos pudieran trabajar tranquilos el tiempo que necesitasen.
Así que aquí estamos, en  esta habitación inmensa.
El baño es EL DOBLE DE GRANDE (hasta tiene bañera en vez de ducha).
Hay DOS ARMARIOS.
DOS SILLAS y UN SILLÓN (que lujazo).
UN ESCRITORIO en vez de la mesa plegable.
DOS ESTANTES en vez de ninguno.
Yyyy...... UN MONTÓN DE ESPACIO PARA JUGAR y que el Duende pueda bajar de la cama y moverse un poquito.
Ainssss.... Estoy que lloro de felicidad.