Que emocionante despertarse y encontrar debajo del árbol (de pared) un montón de regalitos. Y, por si fuera poco, un mensaje escrito de puño y letra de parte uno de los Reyes (no sabemos de cuál porque no firmó la nota) en la pizarrita que hay en la habitación.
Claro, ahora caigo que se me olvidó decir que la habitación 616 tiene una whiteboard (pizarra blanca) que nos viene de perlas para apuntar cositas como el número de neutrófilos (que siguen bajando, jo) la temperatura del Duende, el peso... y como en este caso, sirve muy bien para que dejen mensajitos amorosos. Papá Noel también dejó uno. Más majos todos.
Pero no me lío más y te cuento lo que es importante de verdad en este día tan especial lleno de risas, alegrías, Oh!! Uh! Halaaaa!! Que guay!!
Claro, ahora caigo que se me olvidó decir que la habitación 616 tiene una whiteboard (pizarra blanca) que nos viene de perlas para apuntar cositas como el número de neutrófilos (que siguen bajando, jo) la temperatura del Duende, el peso... y como en este caso, sirve muy bien para que dejen mensajitos amorosos. Papá Noel también dejó uno. Más majos todos.
Pero no me lío más y te cuento lo que es importante de verdad en este día tan especial lleno de risas, alegrías, Oh!! Uh! Halaaaa!! Que guay!!
Si, todo esto.
Y es que la cosa no terminó ahí. Los Reyes se portaron supermega bien porque además de dejarle al Duende unos regalitos mientras dormía y de escribirle un mensaje, tuvieron tiempo para pasarse por el Hospital y visitar a todos los peques esa misma mañana...
Y es que la cosa no terminó ahí. Los Reyes se portaron supermega bien porque además de dejarle al Duende unos regalitos mientras dormía y de escribirle un mensaje, tuvieron tiempo para pasarse por el Hospital y visitar a todos los peques esa misma mañana...
¡Que ilusión!
Y es que aquí no termina la historia... Madre mía, ya sé que estas temblando...
¡¡¡También vino la Tuna!!! ¡¡Toma ya!!
Fue superideal y eso que de los nervios el Duende vomitó y se perdió la mitad del acontecimiento con eso de que había que limpiarlo y cambiarle de pijamita.
Lo mejor, por supuesto, fue cuando Melchor y Baltasar vinieron en cuerpo presente a nuestra habitación... Aunque eso no tiene mérito porque ya se conocían el camino... El caso es que le trajeron al Duende, agárrate a la silla, DOS REGALAZOS MÁS.
El Duendecillo tuvo un lapsus mental y a la hora de agradecerle los regalos a Melchor dijo:
Gracias, Papá Noel.
IGUALITOS, ¿VES?
Fue superideal y eso que de los nervios el Duende vomitó y se perdió la mitad del acontecimiento con eso de que había que limpiarlo y cambiarle de pijamita.
Lo mejor, por supuesto, fue cuando Melchor y Baltasar vinieron en cuerpo presente a nuestra habitación... Aunque eso no tiene mérito porque ya se conocían el camino... El caso es que le trajeron al Duende, agárrate a la silla, DOS REGALAZOS MÁS.
El Duendecillo tuvo un lapsus mental y a la hora de agradecerle los regalos a Melchor dijo:
Gracias, Papá Noel.
A Melchor no le hizo mucha gracia el despiste, pero cómo es un Rey y tiene modales de Rey, supo guardar la compostura a la perfección...jejejeje.
Pero yo lo noté. Bajo esa barba blanca, espesa y muy tupida había una mueca de disgusto.
No culpo al Duende por equivocarse porque si quitamos la capa de Rey, la corona de Rey, las vestimentas de Rey y lo dejamos en boliches. Melchor y Papá Noel se dan un aire.
IGUALITOS, ¿VES?

¡Clavaos! Si es que el duende es muy listo. <3
ResponderEliminarA veces los niños nos dan lecciones magistrales.
EliminarJejejeje, es verdad. Por eso mi Rey preferido siempre ha sido Baltasar, a ése no se le confunde, jiji.
ResponderEliminarTú eres una chica muy lista. ☺☻☺
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