La 3ª Revisión fue de lo más inesperada, pero a la vez esperada.
Cuando llegamos al hospital de día íbamos con el tembleque en el cuerpo al son de: "Me sube la bilirrubina". No he podido quitarme la dichosa canción de la cabeza en los dos días que han pasado desde una revisión y otra.
Y así, allí sentaditos después de que al Duende le sacaran sangre, nos quedamos viendo cómo, poco a poco, la sala iba vaciándose de los niños que pasaban por consulta o se iban a tratamiento, incrementando con ese vacío nuestro nerviosismo.
Nosotros tenemos nuestra teoría.
Cuando llegamos al hospital de día íbamos con el tembleque en el cuerpo al son de: "Me sube la bilirrubina". No he podido quitarme la dichosa canción de la cabeza en los dos días que han pasado desde una revisión y otra.
Y así, allí sentaditos después de que al Duende le sacaran sangre, nos quedamos viendo cómo, poco a poco, la sala iba vaciándose de los niños que pasaban por consulta o se iban a tratamiento, incrementando con ese vacío nuestro nerviosismo.
Nosotros tenemos nuestra teoría.
Te la cuento:
Consiste en que casi siempre que vemos que a
alguien lo dejan para el último, aun después de haber llegado de los
primeros, es porque una mala noticia se avecina. Eso es lo que papá y yo
pensábamos que nos iba a suceder y nos mirábamos con una intensidad que
pa qué te cuento, hablándonos con la mirada sobre lo que pensábamos que iba a suceder. (echarnos miradas cargadas de palabras, quejas y lentejas es uno de nuestros superpoderes).
Finalmente, nos llamaron.
Jejejeje... ¿Quieres saber que pasó?
..... ..... .....
Pues que tenemos buenas buenísimas noticias... Los niveles de Bilirrubina han descendido, con lo que hay que despedirse definitivamente del Voriconazol... Bye bye.
Lo demás estaba muy muy, pero que muy bien y, por si fuera poco... qué emoción...
Finalmente, nos llamaron.
Jejejeje... ¿Quieres saber que pasó?
..... ..... .....
Pues que tenemos buenas buenísimas noticias... Los niveles de Bilirrubina han descendido, con lo que hay que despedirse definitivamente del Voriconazol... Bye bye.
Lo demás estaba muy muy, pero que muy bien y, por si fuera poco... qué emoción...
¡¡¡PODEMOS TRAER A MEIGA!!!
Meiga es nuestra perrita preciosa.
Meiga es nuestra perrita preciosa.
Es una yorki de ocho años más bonita y pequeñita que ninguna.
Ella es como la Nana del Duende, lo vela por las noches y nos avisa si ocurre algo.
Desde el mismo momento que al Duende lo trajo la Cigüeña, Meiga asumió el papel de superprotectora.
Desde el mismo momento que al Duende lo trajo la Cigüeña, Meiga asumió el papel de superprotectora.
Hay una historia que pasa de boca en boca y que arrastra el viento, que cuenta que una de las veces en que la familia se fue de camping al lago, un lobo grande y fiero quiso llevarse al Duende para criarlo como a Rómulo y a Remo o... puede que para comérselo. Sin embargo, Meiga, aun siendo tan pequeñita, se plantó frente al lobo y lo asustó a base de ladridos agudos y gruñiditos. Muy cuqui ella.
Esto solo es una leyenda de esas que se cuentan en los callejones oscuros, en las tabernas y para dormir a los niños traviesos, pero ya se sabe que en todo cuento siempre hay algo de verdad. Una valiente es nuestra Meiga.
Cuando la Super doctora nos ha dicho que ya podíamos tenerla, los tres nos hemos puesto locos de contentos. El Duende incluso se ha puesto a gritar y a aplaudir; ¡BIEEEENNNN! y a mi casi se me saltan las lágrimas de los ojos (Lógico, no va a ser de las orejas).
Lo genial de esto es que cuando venga Meiga, vendrá la abuelita y a ella también tenemos muchísimas ganas de verla.
Cuando la Super doctora nos ha dicho que ya podíamos tenerla, los tres nos hemos puesto locos de contentos. El Duende incluso se ha puesto a gritar y a aplaudir; ¡BIEEEENNNN! y a mi casi se me saltan las lágrimas de los ojos (Lógico, no va a ser de las orejas).
Lo genial de esto es que cuando venga Meiga, vendrá la abuelita y a ella también tenemos muchísimas ganas de verla.

Pues ya somos dos a las que casi se nos caen lágrimas por los ojos con la noticia.
ResponderEliminarEs que no te puedes ni imaginar la ilusión que nos hacía tenerla con nosotros. Nuestra Meiga es curativa y maravillosa.
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