Puedo describir nuestra habitación en una sola palabra: PEQUEÑA
En mi opinión es muy muy muy muy muy muy muy pequeña.
Yaaa, ya sé que esto no es un hotel.
Síiii, ya sé que lo importante es que el duende se ponga bueno.
En mi opinión es muy muy muy muy muy muy muy pequeña.
Yaaa, ya sé que esto no es un hotel.
Síiii, ya sé que lo importante es que el duende se ponga bueno.
Qué sí, que podría ser peor.
Deja de darme la vara, lo sé todo, da igual que me lo repitas una y otra y otra vez.
Deja de darme la vara, lo sé todo, da igual que me lo repitas una y otra y otra vez.
¡No me vas a convencer!
ODIO ESTA HABITACIÓN TAN PEQUEÑA.
Pero, ¿sabes por qué?
Pues porque las demás son Enooooormes. Son gigantescas comparándola con esta y síiiiiiii, las comparaciones son odiosas.
Antes de que te adelantes a decirme nada te informo de que ya pregunté.
Pregunté por qué teníamos una habitación tan pequeña si las había más grandes y encima vacías.
Antes de que te adelantes a decirme nada te informo de que ya pregunté.
Pregunté por qué teníamos una habitación tan pequeña si las había más grandes y encima vacías.
ESTÁN VACÍAS JOPÉ!!!
La enfermera, muy amablemente, me dijo que las otras estaban destinadas a niños más grandes.
La enfermera, muy amablemente, me dijo que las otras estaban destinadas a niños más grandes.
Grrrr...
Deben ser niños gigantes, con dos cabezas, cuatro piernas y cincuenta brazos para necesitar unas habitaciones tan enormes.
Ooooo... A lo mejor somos nosotros los que somos pequeños. Enanos, rechonchos y achaparrados con narices chatas, ojos pequeños y bocas con dientes negros y afilados. ¡Que feos somos, leñe y yo sin darme cuenta!
Sea como sea aquí estamos: en la habitación diminuta viviendo felices, en la medida de lo posible, nuestra existencia en este lugar.
El duende es feliz, a él le da igual que la habitación sea mini. Ya le están dando la quimio y no para de comer y de jugar, cosa estupendosa y maravillosa.
Papá hace los días más alegres con sus bromas y sus juegos
Y yo, mamá, me paso el día con la boca de culo y el ceño como un acordeón tropezándome con todo y haciéndome chichones en la cabeza. Debo ser una enana muy patosa.
Así que ya sabes... si por cualquier motivo te toca la hab. 615 del Hospital de la Paz tómate la seta de encogimiento. (si te toca no me hagas caso, que en verdad no se está tan mal).
La gente es majísima.
Hay un montón de actividades para hacer: Entretenimiento constante para los peques, taller de padres, Tsiatsu, reiki, amor, alegría...
La comida no está nada mal.
Hace calorcito cuando fuera está nevando.
Además tenemos vistas al "jardín de mi hospi" y a las montañas. YUJU!!!
El que no se consuela es porque no quiere, jejeje.

La habitación no era pequeña, es que vosotros SOIS MUY GRANDES.
ResponderEliminarGIGANTES ENCERRADOS, jajajaja
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